Madre, ¿No hay más que una?

Esta es una afirmación un tanto precipitada, porque igual que hay un montón de manuales para conocer el tipo de hijo que una tiene, a los hijos no nos dan ningún manual para que aprendamos o investiguemos qué tipo de madre nos ha tocado.

Puedes encontrar libros de ¿Qué dieta le debes dar a tu hijo? o ¿Cómo gestionar las rabietas de los niños?, pero ¿qué pasa con las malas mañanas de tu madre?. Es que ojo, como se levante atravesada ya la tenemos liada:

  • Que te recojas el desayuno. ¿Te crees que soy tu criada?
  • No dejes la ropa por el medio y hazte la cama o te la encontrarás igual que la has dejado. (A mí no me importa encontrármela así. ¡Si hay cama!:))

Esa sería la madre autoritaria, la madre guerrera, que luego, en verdad cuando llegas del instituto o del trabajo, tienes la cama hecha y con las sábanas limpitas. Que da un gustito acostarse en ellas… y con la edad te das cuenta, que menos mal que te enseñó a hacer un montón de cosas y valerte por ti mismo.

 

Luego está la madre protectora. La Madre de Dragones. Esta es capaz de dejarse quemar viva por su prole. Pero no se quema,  porque ella es la que nunca arde, la rompedora de cadenas, la conocida como Daenerys de la Tormenta… En mi caso es Carmen la del Huracán Paquito. Mi madre te deja las ventanas abiertas de par en par para ventilar y a poco sales volando.

Una Khaleesi en toda regla. Y además también es guerrera.

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Está la Mamá Osa. Esa que no se separa de ti. Que si sales con los amigos te hace una entrevista, a ti y a tus amigos.

Una madre que piensa proyectar todos sus anhelos en su hijita pequeña porque es igualita que ella:

-¡Lola será bailaora! Es que es lo que más me hubiera gustado ser a mí.

– Mamá, es que yo quiero ser peluquera.

– Qué dices hija. Bailaora. Ya habrá alguien que te peine.

Luz Bartivas en su libro “El síndrome de Mamá osa” hace un análisis perfecto de este tipo de madre. Desde que los hijos son pequeños hasta la adolescencia y contado con gran sentido del humor.

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Por supuesto están las Malas Madres.

Dícese de esa buena-malamadre , con mucho sueño, poco tiempo libre, alergia a la ñoñería, y con ganas de cambiar el mundo.

Aquí, en La Princesa Leía, puedes encontrar a partir del viernes, la nueva colección de camisetas de su firma y las ya clásicas. Además de pulseras, tazas y complementos.

Malas-madres

 

 

Desde luego es diferente ser madre de hijas a madre de hijos.

Y no me digáis que no.

Aunque hay una conexión especial entre madres e hijas y eso es así.

 

También se puede dar el caso que tu madre sea de otra galaxia y no quiera perderse las novedades de su planeta.

O que haya estudiado en Hogwarts y perdiera su escudo en alguna fiesta de invierno y lo quiera recuperar ahora.

Y por supuesto, la madre pintora, ilustradora, artista. A esa que le gusta lo bonito. ¡¡Bueno, y a quién no!!

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La madre viajera. ¡¡Que igual no te da para invitarla a un crucero, pero la guía de viaje, está muy requete!!

Guias-de-viaje

 

Así que ya sabes. Analiza qué tipo de madre tienes y si ya eres madre, y esto es más difícil todavía, qué tipo de madre eres tú.

¡¡Igual sí que va a ser que Madre no hay más que una, pero una a la que toooodooo le puede gustar.

 

¡¡Sea cómo sea, Felicidades por ser madre!!